jueves, 14 de mayo de 2009

Abrazos

por favor...
sabe alguien dónde están los abrazos que eran para mí?
o puede alguien darme uno?
no prestado
no podría devolverlo
mis brazos ya no levantan
podría alguien darme uno?
o vendérmelo, igual
puedo pagar con sangre
algo me queda
puedo dar sueños viejos
esos sí que eran buenos...
los pensamientos
no son recomendables
mejor ni se los muestro
ya lloré todas las lágrimas
tengo limpia la garganta
ni siquiera miedo tengo
lo malgasté en tantos anhelos
puede quedarse con el aire
de mi último suspiro
con el ruido de esta última caída
los e-mails de la bandeja de salida
y los elementos enviados
el antivirus no ha funcionado bien
puede quedarse con mis recuerdos lindos
esos sí que son buenos
lo sé aunque no hay memoria aqui en los huesos
hasta la mueca de una risa encontrará
si hurga en el rostro
o el recuerdo del odio recibido
la nariz no huele bien pero aún respira
también la ofrezco
todo eso
por un abrazo nada más...


martes, 5 de mayo de 2009

Ahora Sé Tu Juego

¿Podrás decir, cruel, que no te quiero, cuando
en contra de mí mismo lucho de tu parte?
¿Que yo no pienso en ti, cuando olvidado ando
de mí mismo, tirana, por agasajarte?

¿Quién hay que te aborrezca a quien yo llame amigo?
¿A quién el ceño frunces tú que yo haga halago?
Qué, si conmigo te enfurruñas tú, ¿no pago
pena al contado yo ensañándome conmigo?

¿Qué virtudes en mí estimo yo tan altas
que se desdeñen de servir a tus antojos,
si toda mi virtud está a adorar tus faltas,
atenta a cada parpadeo de tus ojos?

Pero odia, odia, amor, que ahora sé tu juego:
tú amas a los que pueden ver, y yo soy ciego.

Poema: Soneto CXLIX

Autor: William Shakespeare

lunes, 4 de mayo de 2009

Noseres


La mayoría de las personas sucumben en algún momento de su vida al solipsismo. "¿Y si yo fuera la única persona real?", piensan, "¿Y si todos los demás no fuesen más que androides sin alma? ¿Cómo llegaría yo a enterarme? Esta sensación resulta particularmente aguda en las ciudades, donde diariamente puedes pasar junto a un centenar de personas a las que nunca volverás a ver. Todo el mundo conduce sus vehículos en silencio, camina con prisa calle abajo y nunca (jamás) se miran a los ojos (de lo contrario "se provocarían"). En una sociedad basada en ignorar a los demás, no es extraño que empecemos a pensar que los que nos rodean no son reales.
Es muy poco frecuente que esta sensación sea acertada.
Sin embargo, ahí fuera hay gente sin alma. En cada ciudad grande puede haber, más o menos, una docena: parecen abrirse paso entre las grietas del universo y reflejarse en ellas; son reflejos de los que se ven obligados a existir debido a la irrealidad que nos proyectamos unos a otros cada vez que nos cruzamos por la calle y desviamos la vista. Reciben el nombre de "noseres", y son prácticamente inofensivos.
Los noseres no tienen recuerdos de su infancia y tampoco se reproducen. Simplemente, adquieren forma desde la nada, visten una sosa indumentaria de hombre de negocios y tienen currículos vulgares. No tienen rasgos memorables: tus ojos parecerán escurrirse lejos de su imagen. Pueden ser de ambos sexos, pero la mayoría de ellos son hombres. Consiguen empleos de oficinista y desempeñan su función tranquilamente, sin sorprender a nadie, hasta que un día son atropellados por un conductor que no advierte a tiempo su presencia. Otras veces desaparecen en el mismo olvido del que surgieron: el universo advierte su anómala presencia y, simplemente, los borra.
No son estúpidos ni pasivos. Sencillamente, no tienen alma. Pueden sentir dolor y placer físicos, pero carecen de emociones propias. Pueden fingir interés o simpatía casi igual de bien que el resto de la gente pero, normalmente, suelen vivir y morir (aunque quizá sea más apropiado decir existen) sin experimentar ni un solo sentimiento.
Texto original: Unknown Armies

viernes, 1 de mayo de 2009


El Día internacional de los trabajadores o Primero de mayo, es la fiesta por antonomasia del movimiento obrero mundial.
Desde su establecimiento en la mayoría de países (aunque la consideración de día festivo fue en muchos casos tardía) por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago, sindicalistas anarquistas, que fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket en Chicago.
Llamativamente en los Estados Unidos no se celebra esta conmemoración. Allí celebran el Labor Day el primer lunes de septiembre desde 1882 en una parada realizada en Nueva York y organizada por la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo (Knights of Labor, en inglés). El presidente Grover Cleveland, auspició la celebración en septiembre por temor a que la fecha de mayo reforzase el movimiento socialista en los Estados Unidos.

Pasatiempo

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a serla nuestra.
Mario Benedetti

miércoles, 29 de abril de 2009

Idea Vilariño

In memoriam
Idea Vilariño 1920-Abril 2009

La poeta uruguaya Idea Vilariño ha muerto hoy a los 89 años tras una operación urgente por una obstrucción intestinal. Aunque en un primer momento todo parecía indicar que la operación había sido un éxito, la escritora no pudo superar el postoperatorio
.Ademas de poeta ,Idea fue una sensible compositora,educadora, critica literaria y traductora.En 1985, tras la dictadura, obtuvo la Cátedra de Literatura Uruguaya en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República.De sus traducciones sobresalen los trabajos realizados sobre Shakespeare, reconocidos ampliamente por la crítica. Su personalidad y sus convicciones la llevaron durante muchos años a rechazar cualquier tipo de promoción de su nombre y de su obra. A pesar de ello, obtuvo varios premios internacionales y ha sido traducida a otros idiomas. Sus poemas, dotados de gran musicalidad, se agruparon en títulos como «La suplicante», «Poemas de amor», «Nocturnos» y «Poesía».El pasado año fue postulada para el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana
Comparto un articulo sobre ella y Juan Carlos Onetti quien fue la pasion de su vida.

Idea Vilariño y Onetti, una pasión
Blanca Elena Pantin
Los "Poemas de Amor" de la legendaria poeta uruguaya tienen nombre y apellido: Juan Carlos Onetti. La historia de ese libro, la pasión que lo gestó, se remonta a Montevideo a comienzo de los años cincuenta.
Hay escritores condenados a ser reconocidos por un solo libro. Ese parece ser el destino de la poeta uruguaya Idea Vilariño autora de pasionales poemas de amor que tienen nombre y apellido: Juan Carlos Onetti (considerado un clásico del género curiosamente ninguno de los poemas del libro fue incluido en la Antología Poesía Amorosa Latinoamericana editada por Biblioteca Ayacucho.
La historia de esas páginas se remonta a la década de los cincuenta cuando a la sazón no se conocían. La vida intelectual de Montevideo y Buenos Aires permitía esas convivencias en las que cada uno y por su lado se reunía con quien quisiera: Roberto Arlt, Jorge Luis Borges, Bioy Casares, las hermanas Ocampo (Victoria y Silvina), José Bianco... De esos años (1950) data Número, revista donde comenzó todo. Fundada por Emir Rodríguez Monegal, Mario Benedetti, Manuel Claps e Idea Vilariño, la publicación fue una de las pocas que reseñó con entusiasmo la aparición de La vida breve, un libro de Onetti que prácticamente ignoró la crítica de Buenos Aires. Conocerse como se conocían –al menos porque se habían leído– el encuentro no tardó mucho en precipitarse. Al fin y al cabo uno y otro eran el centro y epicentro de círculos intelectuales que ya los habían llevado poco menos que a los terrenos de la leyenda. Ella hierática. El, maldito. La pareja perfecta. El encuentro debió ser en un café del centro de Montevideo. La historia de lo que ocurrió entonces fue referida por Vilariño a María Esther Gilio y Carlos M. Domínguez en la biografía que ambos periodistas publicaron sobre Onetti (Construcción de la noche, Planeta 1993): 'Estaba seduciéndome a fondo con lo mejor de sí mismo y tanto que yo me quedé convencida de que aquello era la séptima maravilla. Esa misma noche me enamoré de él. Me enamoré, me enamoré, me enamoré'. Burro, perro, bestia.
Pero el encuentro definitivo demoraría algunos meses más. Mientras tanto cultivaron una correspondencia en la que se trataban ridículamente de Usted tomándose algunas licencias: 'Pasó el verano y no viniste', se atrevió a reclamar la Vilariño. De allí a lo inevitable: fueron amantes marcados por explosivas rupturas y reconciliaciones. 'Es el último hombre de quien debí enamorarme porque éramos lo más imposible de ligar que había. Nunca entendió el ABC de mi vida, nunca me entendió como ser humano, como persona. Y así teníamos nuestros grandes desencuentros. Si yo hablaba de algo sumamente delicado él me salía con una barbaridad. Decía cosas que me hacían echarlo, imposibles de soportar. Todavía me pregunto por qué aguanté tanto, por qué volví tantas veces. Nos peleábamos y volvíamos a juntarnos, lo echaba, regresaba. Una noche me llamó desesperado para que fuera a verlo. Yo estaba con alguien que me amaba y lo dejé por ir a pasar una noche con él. Y recuerdo que lo único que hicimos fue ponernos de espalda, leyendo un libro él, y yo otro. A la mañana siguiente le agarré la cara y le dije: sos un burro Onetti, sos un perro, sos una bestia. Y me fui'.
Burro, bestia, perro, a Onetti están dedicados todos y cada uno de los poemas de amor que escribió Idea Vilariño .'Estás lejos y al sur/ Allí no son las cuatro/ Recostado en tu silla/ apoyado en la mesa del café/ de tu cuarto/ tirado en una cama/ la tuya o la de alguien/ que quisiera borrar/ –estoy pensando en ti no en quienes te buscan/ a tu lado lo mismo que yo quiero–./ Estoy pensando en ti ya hace una hora/tal vez media/no sé./ Cuando la luz se acabe/sabré que son las nueve/estiraré la colcha/me pondré el traje negro/y me pasaré el peine./ Iré a cenar/ es claro'
Relación definitivamente signada por el deseo, las aristas que pudieron o no construir aterrizaban en el sexo. A días y noches de encierro, sucedían meses sin saber nada uno del otro. Se mandaban al demonio una y otra vez. Un día –años después (1961)– las cosas fueron demasiado lejos. En esta ocasión la amenaza fue cierta: 'Si te vas –alertó el escritor– no me encontrarás a tu regreso'. La poetisa tomó las palabras como la amenaza de un loco que no entendía la gravedad de la noticia que acaba de recibir: el asesinato del profesor Arbelio Ramírez (eran los días de la visita del Che Guevara a Montevideo) y la llamada del gremio de profesores (Idea era profesora del liceo Vásquez Acevedo) convocando a una asamblea que no admitía demoras. 'Si vas, no me encuentras', repitió Onetti. Sin tomarse en serio el ultimátum, Idea se dirigió a la reunión: 'Pero en cuanto pude me escapé y regresé a casa. Cuando vi la luz prendida pensé que estaba pero cuando abrí la puerta sentí como si me golpearan en el pecho. Había dejado una nota insultándome y diciéndome un montón de barbaridades. Y mis poemas, unos poemas de amor que le había dado, estaban arrugados y tirados a los pies de la cama'. Un nuevo (último) encuentro sucedería en 1974 a raíz del terrible cierre del diario Marcha por la censura del régimen militar. El pretexto de la clausura del diario, al que Onetti estuvo estrechamente vinculado, fue la publicación del cuento ganador de un concurso en el cual fue jurado y en el que los militares leyeron un complot contra la dictadura. Onetti fue confinado a tres meses de cárcel y tratado poco menos que como un enajenado mental. A la salida de ese infierno recibió la visita de su antigua amante quien evocó el reencuentro en un texto que cedió para el libro de Gilio y Domínguez:
'Quedamos solos y callados. Callados. Pero yo no soy como entonces; algo aprendí; algo me enseñó el recuerdo; siempre sentí no haber tenido más madurez para tratarlo entonces. O es la diferencia entre estar y no estar enamorada. Nos moriremos sin aprender a hablarnos', pregunté. Siempre nos costó', dijo. Te acordás de aquella vez que llegaste, después de tanto tiempo y estuvimos veinte, treinta minutos sin hablar, sentados, yo en la cama y tú en la silla. Me inhibiste siempre en todo'. Sí', dijo. Tu también', dije. Una vez me dijiste que no podías comer ni hacer el amor ni... conmigo'. Sí', dijo. Y me miraba por momentos; por momentos volcaba la cabeza; se mordía el labios superior, con una expresión de impotencia, de desesperación? Así que yo no sé lo que es el amor. Vos sufrías de amnesia, evidentemente. La primera vez que entré a tu sala del Museo quedé loco por vos. Nunca entendí lo que me pasaba; pero estaba loco por vos'. Nunca me lo dijiste'. Nunca entendí aquel deseo de posesión, aquel afán dominador. (Yo no recordaba nada parecido). No te dejaba ir a clase (es cierto). No podía soportarlo. Y no se trataba de deseo; si no, no sentiría esta horrible ternura que siento por vos', escribió. Onetti y la Gilio hablan en el apartamento del escritor en Madrid. El narrador tropieza con "Poemas de Amor":
–Andá, leelo–, dice Onetti.
Ya no será/ ya no/ no viviremos juntos/ no criaré a tu hijo/ no coseré tu ropa/ no te tendré de noche/ no te besaré al irme/ nunca sabrás quién fui/ por qué me amaron otros./ No llegaré a saber/ por qué ni cómo nunca/ ni si era de verdad/ lo que dijiste que era/ ni quién fuiste/ ni qué fui para ti/ ni cómo hubiera sido/ vivir juntos/ querernos/ esperarnos/ estar./ Yo no soy más que yo/ para siempre y tú/ ya/ no serás para mí/ más que tú./ Ya no estás/ en un día futuro/ No sabré dónde vives/ con quién/ ni si te acuerdas./ No me abrazarás nunca/ como esa noche/ nunca./ No volveré a tocarte./ No te veré morir/
–¿Por qué dice Idea que nunca sabrás quien es ella?– pregunta la Gilio, acaso la periodista que más lo entrevistó. –No sé... Yo nunca sentí que ella estuviera enamorada de mí.
–No entiendo, ¿cómo que nunca estuvo enamorada? Y los poemas que te escribió?
–Yo no digo que no estuvo, sino que nunca sentí que estuvo. Yo creo que lo suyo es algo muy cerebral, intelectual.
–¿Nada más?
–También cama

miércoles, 1 de abril de 2009



Alguna gente es joven y nada más
alguna gente es vieja y nada más.
Y alguna gente está en el medio
sólo en el medio.
Y si las moscas usaran ropa
y todos los edificios ardieran en
fuego dorado,
si el cielo se sacudiera como
en la danza del vientre
y todas las bombas atómicas empezaran a
gritar,
alguna gente sería joven y nada más
y alguna gente sería vieja y nada más
y el resto sería lo mismo,
el resto sería lo mismo.
Los pocos diferentes*
son eliminados bastante rápido
por la policía, por sus madres, sus
hermanos, y otros
por sí mismos.*
Lo que queda es lo que
ves
es duro.-
Charles Bukoswski